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El tiempo frío y sobretodo la humedad, pueden aumentar los síntomas de la artrosis, en otoño e invierno es cuando sufren más los perros con esta patología.
Son las típicas artrosis de rodilla, carpo, tarso e incluso columna vertebral que también sufre la población anciana humana. Las artrosis secundarias son debidas a una mala alineación articular que ha desgastado de forma prematura el cartílago articular. Éstas se dan después de una fractura, sobretodo si ha afectado a la articulación, por una mala disposición (deslindamiento) articular: malos aplomos, o en el casa más habitual secundaria a una displasia de cadera.
Tanto en un caso como en el otro se recomiendan varias cosas:
Control estricto de la dieta: el perro debe estar en su peso ideal, si está pasado de peso las articulaciones sufren de forma muy importante este exceso de peso.
Medicación antiinflamatoria, ahora se recomiendas AINES cox-2 son antiinflamatorios no esteroideos de nueva generación con muchos menos efectos secundarios y una acción más directa en las zonas de dolor.
Protectores articulares: glucosaminoglicanos, condroitin sulfato...
Ejercicio físico regular: es muy importante no perder demasiada masa muscular, los perros con artrosis suelen debilitar la musculatura por falta de uso, este debilitamiento y atrofia muscular empeora el cuadro
Dormir en camas acolchadas, aisladas de la humedad y calientes.
Protectores articulares: soportes para respetar la función articular.
Evitar la exposición al frío y a cambios bruscos de temperatura: las mantas para protegerlos del frío y de la humedad nos pueden ayudar.
(Detalle articulo extraido de www.ortocanis.com)
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